La realidad aumentada combina lo que ve la cámara con elementos digitales. Puede ayudarte a presentar un producto, ampliar la información de un catálogo o explicar una idea de forma interactiva.
Estudiamos qué contenido tiene sentido añadir: un modelo 3D, una animación, un vídeo o información complementaria. La propuesta concreta cómo se activa la experiencia y qué dispositivos o aplicaciones necesita.
Puede partir de una tarjeta, un catálogo, una pieza gráfica o un acceso digital. Elegimos el soporte y comprobamos su funcionamiento con los dispositivos previstos.