Quien llega a tu web suele necesitar una respuesta concreta antes de contactar: qué incluye un servicio, cómo solicitarlo o qué información debe enviar. Un chatbot puede orientar esa primera conversación cuando dispone de contenidos aprobados y sabe cuándo pasar la consulta a una persona.
Planteamos asistentes para web y, cuando el canal y la integración lo permitan, para WhatsApp. El punto de partida es tu información comercial: servicios, horarios, condiciones y preguntas habituales. El asistente debe responder dentro de ese alcance y facilitar el siguiente paso sin inventar compromisos.
El diseño empieza por los motivos de consulta. Acordamos las preguntas necesarias para preparar una solicitud y evitamos pedir información que no hace falta. La conversación puede terminar en un enlace, una solicitud estructurada o una derivación al equipo responsable.
La atención humana sigue teniendo un papel definido. Las incidencias, las excepciones y las preguntas que no tengan una respuesta respaldada deben dirigirse al canal adecuado. Se documenta qué ocurre cuando una integración no está disponible.
El chat de la web se integra en la navegación sin interrumpir el acceso al contenido. WhatsApp requiere revisar la cuenta, el proveedor, las condiciones del canal y los costes asociados. La disponibilidad de un canal no implica que ambos compartan automáticamente todas sus funciones.
Delimitar consultas, usuarios y canal.
Preparar la base de respuestas y el recorrido de contacto.
Configurar y probar el asistente en un entorno controlado.
Validar el lanzamiento y la revisión de su funcionamiento.
Debe limitarse a la información aprobada y actualizada. Cuando una pregunta excede ese contenido, la respuesta adecuada es reconocer el límite y ofrecer una derivación, no completar los datos por su cuenta.
Se estudia según las conexiones disponibles y los permisos necesarios. La propuesta debe describir exactamente qué consulta o registra, cómo evita duplicados y qué hace si el sistema externo falla.
Las condiciones dependen de la plataforma y del proveedor elegido. Antes de contratar se separan implantación, mantenimiento y costes externos del canal o del modelo de IA.
El alcance final, las integraciones disponibles, las licencias, el consumo de herramientas y las condiciones de soporte se concretan en la propuesta de cada proyecto.
Indícanos qué consultas recibes y en qué canal. Definiremos contigo un asistente que tenga un trabajo concreto.