Encontrar una condición comercial, resumir un expediente o preparar una respuesta puede exigir revisar varias fuentes. Un asistente interno con IA ayuda a consultar documentación autorizada y a preparar borradores con referencias. Un agente añade la posibilidad de ejecutar tareas concretas en herramientas conectadas.
La diferencia importa: consultar un documento no requiere los mismos permisos que modificar un registro. En PREAM planteamos cada solución según el trabajo que debe realizar, las personas que la utilizarán y las acciones que necesitan revisión antes de ejecutarse.
La base de conocimiento puede reunir manuales, fichas de servicio y procedimientos aprobados. Cuando el sistema recupera fragmentos relevantes para preparar una respuesta, se suele hablar de RAG. Su utilidad depende de que los documentos sean claros, vigentes y accesibles para el usuario correspondiente.
El proyecto define cómo mostrar referencias, actualizar documentación y responder cuando falten datos. La recuperación de fuentes reduce ciertos problemas, pero no elimina los errores: las respuestas deben evaluarse con ejemplos de tu trabajo.
Un agente puede preparar una ficha, proponer una clasificación o iniciar una acción prevista en el flujo. Cada conexión se limita a los permisos necesarios. Las acciones con consecuencias comerciales u operativas se configuran con los controles acordados y dejan constancia de su resultado.
Antes de hablar de autonomía, hay que definir el comportamiento ante datos incompletos, peticiones contradictorias y fallos de herramientas. El alcance se amplía a partir de pruebas, no por la simple disponibilidad de un modelo más potente.
Seleccionar el trabajo y sus fuentes autorizadas.
Diseñar accesos, respuestas y puntos de validación.
Construir una prueba con ejemplos reales autorizados.
Evaluar resultados y acordar la operación del servicio.
No. Trabaja con las fuentes, instrucciones y conexiones que se hayan configurado. La información debe mantenerse al día y los permisos deben respetar quién puede consultar cada contenido.
Puede estudiarse para tareas acotadas y reversibles, con controles y criterios de prueba definidos. Otras acciones necesitan aprobación humana. El nivel de autonomía forma parte del diseño y no se presupone.
Depende de la plataforma, el producto contratado y su configuración. Antes de conectar información se deben revisar esas condiciones y documentar el tratamiento acordado. No debe suponerse una política universal para todas las herramientas.
El alcance final, las integraciones disponibles, las licencias, el consumo de herramientas y las condiciones de soporte se concretan en la propuesta de cada proyecto.
Indícanos qué información necesita tu equipo y qué tarea quieres facilitar. Revisaremos fuentes, permisos y opciones de integración.