Una consulta que se repite, un presupuesto que espera información, una campaña que necesita mejores contenidos. La inteligencia artificial tiene sentido cuando ayuda a resolver una necesidad concreta de tu empresa. En PREAM planteamos cada proyecto desde ese punto de partida: qué quieres mejorar, qué información tienes y cómo comprobar si la solución resulta útil.
Nuestra propuesta conecta la IA con tu web, tu marketing y tus procesos de atención y venta. Elige un primer caso de uso, define su alcance y valida una prueba antes de ampliarlo. Desde Alcalá de Henares, este enfoque se dirige a empresas de Madrid, el Corredor del Henares y el resto de España.
Explora un área y encuentra el punto de partida de tu proyecto.
Antes de incorporar una nueva herramienta, conviene entender qué está frenando el trabajo.
Tus clientes pueden descubrir una empresa en un buscador o formular una pregunta a un asistente de IA.
Quien llega a tu web suele necesitar una respuesta concreta antes de contactar: qué incluye un servicio, cómo solicitarlo o qué información debe enviar.
Atender una llamada requiere escuchar, entender la petición y conducirla al lugar correcto.
Encontrar una condición comercial, resumir un expediente o preparar una respuesta puede exigir revisar varias fuentes.
Una solicitud entra por la web, alguien copia sus datos, otra persona la asigna y el seguimiento queda pendiente.
Una creatividad debe comunicar una idea y encajar con la identidad de tu empresa.
Una campaña puede generar visitas y, aun así, no atraer las solicitudes que necesitas.
Cuando un catálogo crece, mantener fichas completas y ayudar a encontrar el producto adecuado se vuelve más difícil.
Tener informes no siempre significa tener respuestas.
La utilidad de la IA depende también de cómo la utiliza el equipo.
Visibilidad: SEO, GEO y AEO para organizar información útil y mejorar cómo se encuentra tu empresa. Atención: chatbots web, WhatsApp y asistentes de voz con derivación a tu equipo. Operaciones: asistentes internos, agentes y automatizaciones conectadas a herramientas compatibles.
Marketing: contenidos, redes sociales, creatividades, publicidad y mejora de la conversión. Comercio electrónico: fichas de producto y ayuda para encontrar lo que necesita cada comprador. Personas y datos: analítica para decidir y formación para trabajar con criterio.
El punto de partida puede ser un único formulario, una familia de productos o las preguntas habituales de un servicio. Acordamos qué debe hacer la solución, qué debe consultar con una persona y cómo se revisarán sus resultados. La ampliación depende de las pruebas, las integraciones disponibles y los recursos que necesite mantenerla.
Conocer el objetivo y revisar el proceso actual.
Comprobar datos, herramientas y viabilidad técnica.
Preparar y evaluar un piloto con casos representativos.
Acordar la puesta en marcha, la revisión y la posible ampliación.
Por una tarea concreta y repetida cuyo resultado pueda revisarse. Un diagnóstico permite comparar opciones y elegir una prueba manejable. No necesitas implantar todos los servicios ni sustituir las herramientas que ya funcionan.
Depende del caso. Primero se revisan la web actual, sus posibilidades de conexión y las condiciones de las herramientas implicadas. La propuesta debe concretar qué se conserva, qué integración es necesaria y qué límites tendrá.
El alcance, el número de canales, la preparación de los datos, las integraciones y el volumen de uso. La implantación y los costes recurrentes se detallan por separado. El presupuesto se prepara después de revisar el caso.
Empezamos por una tarea concreta: responder preguntas sobre servicios, clasificar solicitudes, consultar documentos o conectar herramientas. Trabajamos desde Torre Garena con empresas de Alcalá, Torrejón, Guadalajara, Coslada y San Fernando de Henares. Cada propuesta debe definir fuentes, permisos, revisión humana, pruebas y límites antes de ampliar su uso.
Conoce cómo trabajamos en el Corredor del Henares · Cuéntanos tu proyecto
El alcance final, las integraciones disponibles, las licencias, el consumo de herramientas y las condiciones de soporte se concretan en la propuesta de cada proyecto.
Cuéntanos cómo funciona hoy, quién la realiza y qué resultado necesitas. Empezaremos por concretar el problema.